ALTAR FAMILIAR

ALTAR FAMILIAR DEL 25 AL 31 DE ENERO 2010 ALTAR FAMILIA PARA TODA LA SEMANA. DE ACUERDO AL DÍA QUE USTED REALIZA SU CÉLULA OIKOS, ESTE SERÁ EL TEMA CORRESPONDIENTE DE LUNES A DOMINGO. REUNA A SU FAMILIA Y COMPARTAN UN MOMENTO DE REFRIGERIO CON DIOS.

GENESIS 18:16-33 16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos.17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. 20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 21 escenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová. 23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez. 33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.

El escenario sobre el cual estamos enfocados en este momento es muy fuerte y confrontador; se trata de momentos de intercesión previos a la destrucción total de una ciudad o unas de las ciudades reconocidas y aparentemente prosperas. Cuando Lot decidió escoger vivir en tierras de Sodoma (hasta donde fue levantando sus tiendas, desde el Jordán) fue porque vio toda una geografía de tierras hermosas y fructíferas. Hay un refrán que dice: ¡No todo lo que brilla es oro! Y Lot se encontró con la sorpresa de una ciudad que venía decayendo, a causa de las guerras y el pecado que reinaba y gobernaba sobre ella.

En todo el proceso entre Abraham y Lot, se nota que Abraham no había guardado ningún tipo de resentimiento contra su sobrino y si de alguna manera habría sido afectado, él tenía una visión clara que no iba a abortar por contratiempos y contiendas; y también… es posible que amaba mucho al hijo de su hermano, lo amaba como a un hijo.

De acuerdo a la manera como vemos a Abraham en este escenario, podemos sacar algunas conclusiones del corazón de un buen intercesor:

1) Un buen intercesor, tiene una relación de pacto con Dios; y ese pacto lo conecta a un grado de confianza con el Padre, esto implica que Dios le revela todas las cosas, los secretos y su plan divino, porque conoce su corazón. (V.17)

2) Un buen Intercesor está en expectativa con los sucesos del momento, y se mantiene firme para conocer y escuchar la voz profética y la decisión de Dios. (v.16) Los varones miraron hacia Sodoma y Abraham iba con ellos. V.22: “Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová”.

3) Un intercesor sabe que no se puede interceder por una ciudad o nación, a menos que tengamos una visiósn de futuro llevemos sobre los hombros el peso y la responsabilidad delegada por Dios; es necesario estár comprometidos con las generaciones. Abraham estaba conciente que si él fue llamado para ser bendición, entonces intervendría delante de Dios y haría lo que fuera necesario para que se cumpliera la palabra. Si no existe la compasión y si vemos a las personas como flotas que vienen y van, nacen y mueren sin un destino claro, entonces nos parecerá lo mismo cuando las cosas sucedan y la gente pierda la oportunidad de salvarse y de alcanzar la vida eterna.

4) Un buen intercesor, interviene y es insistente, porque sabe que una generación está en peligro. El sabía que Lot y sus hijos estaban en Sodoma, y que haría lo posible para que por lo menos su familia se salvara. El proyecto Casas de Paz, está enmarcado en rescatar familias y salvarlas del peligro de la muerte espiritual, convertirlas a Jesucristo y que miles de casas(familias) puedan experimentar un ambiente de libertad en su hogar. Si todos como buenos intercesores, nos abocamos a la consolidación de estas casas, entonces, podemos evitar la destrucción de vidas enteras y contaremos con ciudades mas seguras, bajarán los índices de mortalidad, de inseguridad, de robos y atracos, de enfermedades, homosexualidad, de divorcios y de divisiones familiares.

5) Un buen intercesor está dispuesto a intervenir por el bien de aquello que incluso no le pertenece, ora sin intereses egoístas. Muchas veces hacemos caso omiso de lugares y personas, y solo oramos por nosotros, por lo que deseamos obtener o por el lugar donde vivimos; pero debemos recordar que nuestra intercesión puede llegar y afectar a personas que nunca hemos visto y lugares que nunca hemos pisado. Hospitales, cárceles, campos de concentración, Guantánamo, Haití, Pensilvania, Alazka, el vecino de piso nº 40, etc. Debemos observar que el caso de Sodoma y Gomorra era un caso irremediable, no había vuelta atrás, su pecado se había agravado en extremo, era insoportable e intolerable; sin embargo Abraham, como entendido en los tiempos, intervendría porque sabía que Dios era juez pero que además era justo. ¡Que grande es conocer el corazón del Padre! que aunque Dios mismo pueda levantar un juicio contra una nación, existan Abrahams, varones de fe que hagan cambiar lo establecido. Por eso es necesario que usted se mantenga en una actitud de fe, de esperanza; que cuando escuchemos juicio, rumores de desastres, podamos levantar la voz a favor de nuestra nación; porque el mismo Dios de ayer es el mismo de hoy. Es necesario permanecer delante del Señor; sea insistente, constante, negocie con Dios, no se canse, no desmaye.

6) Un buen intercesor que conoce el corazón de Dios, no lo manipula con oraciones hechiceras, pero se atreve, con todo respeto, a desafiarlo hasta comprobar el gran margen de amor que tiene Dios por el ser humano. El o ella saben que Dios no tolera el pecado e intervienen, no para tapar con una mera oración las desviaciones y pecados de los hombres, sino como aliados con la justicia para abrirle una puerta de oportunidad a aquellos que desean salvarse. E numero diez fue el tope, como demostrándonos que con 10 hombres o mujeres justos, podemos evitar un desastre y levantar las ruinas de una ciudad y transformar al mundo. Porque 10 justos cambiarían 10 vidas y sucesivamente llegaríamos a ser miles para tomar la tierra y de esta manera veríamos cumplida la palabra: “En ti serán benditas todas las familias de la tierra”.

NO SE MUEVA DE SU LUGAR, NO DEJE DE INTERCEDER, HASTA QUE NO TENGA MAS OPCIONES.